Mira al Betis: el proyecto que Sevilla casi construyó
En 1925 la firma alemana Saxen & Jochem presentó a la Comisión Municipal de Obras Públicas el proyecto Mira al Betis, un hotel‑rascacielos de 25 plantas que habría alcanzado los 80 m de altura. El edificio estaba destinado a la Exposición Iberoamericana de 1929 y se ubicaría en la zona del Prado de San Sebastián, frente al río Guadalquivir, donde hoy se encuentran los edificios de los Juzgados y la Audiencia.
El promotor, una sociedad de capital exclusivamente alemán, eligió el nombre Mira al Betis para subrayar la vista que el edificio ofrecería sobre el río. La parcela solicitada comprendía entre 10.000 y 15.000 m², un terreno comunal cedido desde la época de Alfonso X y que hoy forma parte del campus universitario.
El diseño combinaba un bloque horizontal de diez pisos con una torre vertical de quince pisos más. En la cubierta se concentraban todas las instalaciones técnicas: calefacción, ascensores y sistemas de suministro, una novedad para la época que prometía una construcción rápida, con 800 obreros y un plazo estimado de un año y medio.
En su interior, el rascacielos albergaría 5.000 plazas distribuidas entre habitaciones de hotel y viviendas convertibles. La planta baja ofrecería locales comerciales, mientras que la terraza superior contaría con un cine de verano al aire libre y otro cine cubierto, creando un micro‑centro de ocio dentro del edificio.





