Exigencia de García‑Page

En una rueda de prensa en Toledo, mientras inauguraba un campo de fútbol de césped artificial, Emiliano García‑Page declaró que la imputación de José Luis Rodríguez Zapatero obliga al Ejecutivo central a someterse a una cuestión de confianza o a convocar elecciones. La petición se realizó el mismo día de la inauguración, ante la presencia de medios locales y regionales.

"Pienso que este es el momento de mayor riesgo para el PSOE en toda la democracia. Y es muy difícil que no estemos profundamente preocupados", afirmó García‑Page, subrayando la gravedad de la situación para su partido.

Motivos y repercusión de la solicitud

García‑Page calificó la imputación como "una prueba enorme" para el PSOE y para quienes habían depositado "mucha confianza en determinadas personas". Según el presidente regional, la acusación pone en jaque la credibilidad del partido a nivel nacional y amenaza su estabilidad interna.

El mandatario explicó que la medida busca evitar que la polémica se prolongue y que el PSOE pierda apoyo entre sus bases. "Los socialistas pueden estar enormemente decepcionados", añadió, indicando que la confianza de los militantes está en juego.

Reacción del PSOE y del Gobierno central

Tras la declaración de García‑Page, portavoces del PSOE en Madrid se mostraron cautelosos, señalando que cualquier decisión sobre una cuestión de confianza corresponde al Presidente del Gobierno y al Congreso. Sin embargo, la presión de una figura tan visible como el presidente de Castilla‑La Mancha podría influir en la agenda política de la capital.