Protestas frente al Parlamento Vasco por las cargas policiales en Loiu

Cerca de siete furgonetas de la Ertzaintza rodearon el edificio del Parlamento Vasco antes de la comparecencia del consejero de Seguridad Bingen Zupiria. La manifestación, encabezada por la portavoz Yolanda Payueta, reunió a cientos de personas que exigían explicaciones por la intervención policial contra activistas de la Flotilla Global Sumud en el aeropuerto de Loiu.

Los manifestantes desplegaron una pancarta bilingüe que acusaba al PNV, a la Ertzaintza y al propio gobierno vasco de ser "cómplices de un genocidio y del sionismo". La protesta se situó detrás de las vías del tranvía para no obstaculizar la circulación, mientras la policía mantenía un perímetro de seguridad con tres unidades distintas.

Detalles de la comparecencia y reclamos de los manifestantes

A las 09:30, el Parlamento modificó el orden del día para que Zupiria explicara las cargas realizadas en Loiu. En su intervención, el consejero sostuvo que las bienvenidas anteriores a la flotilla habían sido "tranquilas" y que el acto era "cívico y pacífico". Aseguró que no hubo provocaciones y que la única violencia registrada fue la propia acción policial.

Yolanda Payueta, en su intervención con la prensa, pidió que, más allá de responsabilidades concretas, se abra el debate sobre la necesidad de revisar el modelo policial vasco. Afirmó que la Ertzaintza mantiene vínculos con "entidades sionistas" y con el Mossad, y que sigue contratando a empresas israelíes, como la CAF, que presta servicios en Jerusalén. "Hay que cortar todas las relaciones con los sionistas", declaró.

Posibles desdoblamientos políticos y de seguridad

El episodio reabre el debate sobre el modelo policial vasco y podría impulsar una revisión legislativa. Analistas anticipan que la presión de la sociedad civil y de partidos opositores podría obligar al gobierno a presentar una propuesta de reforma que limite la presencia de la Brigada Móvil en actos civiles.

Asimismo, la denuncia de complicidad con el sionismo podría desencadenar una investigación sobre los contratos públicos de la Ertzaintza con empresas israelíes, una cuestión que ya ha sido objeto de críticas en otros ámbitos políticos. En este contexto, el PNV podría verse forzado a distanciarse de la Ertzaintza o a renegociar sus acuerdos internacionales, tal como se ha señalado en debates recientes sobre la política exterior vasca.

Si la comparecencia no satisface a los manifestantes, es probable que se organicen nuevas concentraciones y que los partidos de la oposición presenten mociones de censura o de reforma del cuerpo policial. La presión también podría traducirse en una mayor supervisión del Parlamento sobre la actuación de la Ertzaintza, con posibles comisiones de investigación.

En última instancia, el desarrollo de este caso podría influir en la percepción pública del modelo de seguridad vasco y en la relación del gobierno autonómico con actores internacionales, como Israel. Como indica un informe reciente, el Gobierno descarta pruebas contra Zapatero y minimiza la presión del PNV (Gobierno descarta pruebas contra Zapatero).

El desenlace de la comparecencia de Zupiria y la respuesta del Parlamento determinarán si la protesta se traduce en cambios estructurales o si se mantiene como una expresión puntual de descontento.


Este artículo sigue la línea editorial de Noticias de Última Hora, ofreciendo una visión clara y directa de los hechos.

María Jose Madrid Gómez
María Jose Madrid Gómez

Corresponsal Política

Periodista política con más de 15 años de experiencia cubriendo el Congreso de los Diputados.

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