Cardiólogos afirman que fumar, en cualquier forma, es perjudicial
Los principales cardiólogos citados por la Fundación Europea del Pulmón reiteran que cualquier consumo de nicotina —cigarrillos convencionales, electrónicos o de tabaco calentado (PTC)— eleva la presión arterial, la frecuencia cardíaca y acelera la aparición de enfermedades coronarias. Señalan que la nicotina actúa como un vasoconstrictor que reduce la capacidad de los vasos para dilatarse, lo que favorece la formación de placas ateroscleróticas.
En un comunicado oficial, el Dr. Javier Martínez, presidente de la Sociedad Española de Cardiología, afirmó: "No existe un nivel seguro de exposición a la nicotina; todos los productos que la contienen ponen en riesgo la salud del corazón".
Estudios recientes comparan riesgos cardiovasculares del vapeo y tabaco calentado
Dos investigaciones publicadas en los últimos meses ofrecen perspectivas distintas sobre la magnitud del daño. Festinese y Richter (2023) analizaron datos de más de 5.000 usuarios que habían dejado el cigarrillo tradicional por e‑cigs o PTC. Concluyeron que la eliminación de la combustión reduce la exposición al monóxido de carbono (CO) en un 70 %, pero que persisten aumentos agudos de la frecuencia cardíaca (+ 8 latidos/min) y de la presión arterial sistólica (+ 5 mmHg). Estos cambios, aunque temporales, podrían traducirse en mayor riesgo de infarto si el consumo se mantiene.





