vivienda

Gonzalo Bernardos, economista de la Universidad de Barcelona, ha alertado que la clase media‑alta de Madrid, Barcelona y Valencia está dejando de comprar vivienda por los precios que considera inasumibles. Según el experto, el fenómeno se ha acelerado en los últimos meses y ya se refleja en los datos de ventas anuales.

Bernardos señala que la pérdida de interés de este segmento no es homogénea en todo el territorio español; la presión se concentra en los grandes núcleos urbanos donde la oferta es escasa y los precios siguen en alza.

datos inmobiliarios

Los últimos informes de la Asociación de Promotores Inmobiliarios confirman la caída de las ventas: ‑15,4 % en Madrid, ‑10,8 % en Barcelona y ‑7,2 % en Valencia respecto al año anterior. Estas cifras representan la mayor disminución registrada en la última década para la clase media‑alta.

A pesar de la caída de la demanda, Bernardos prevé que los precios de la vivienda seguirán subiendo alrededor de un 5 % en los próximos doce meses, impulsados por la brecha entre la oferta limitada y la demanda residual.

El economista también advierte que, de mantenerse la tendencia, las transacciones totales podrían retroceder un 8 % en 2026, un escenario que atribuye en parte a la incertidumbre generada por la guerra en Irán y sus repercusiones en los mercados financieros internacionales.

futuro del mercado

En el corto plazo, la escasez de suelo urbanizable y la lentitud de los permisos de construcción seguirán limitando la oferta. Bernardos explica que, aunque la tendencia no se extiende a provincias más pequeñas, la presión sobre los precios de las grandes ciudades podría mantenerse moderadamente al alza.

Los factores externos, como la volatilidad del petróleo y la posible ampliación de sanciones económicas por la guerra en Irán, añaden una capa de riesgo que podría frenar la recuperación del poder adquisitivo de la clase media‑alta.

«La combinación de una oferta insuficiente y una demanda que se retrae en el segmento más influyente del mercado crea una paradoja: los precios suben mientras se venden menos viviendas», afirma Bernardos.

Para los compradores potenciales, la conclusión es clara: la ventana de oportunidad se está cerrando y los precios seguirán siendo un obstáculo, aunque el número de transacciones disminuya. Los agentes inmobiliarios recomiendan actuar con rapidez y considerar alternativas fuera de los centros urbanos tradicionales.

En los próximos meses, el sector observará si la presión externa se traduce en una desaceleración de la subida de precios o si, por el contrario, la escasez de oferta mantiene la tendencia alcista pese a la caída de la demanda.

Nines Díaz
Nines Díaz

Editor de Economía

Economista y periodista especializado en mercados financieros y política monetaria europea.

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