Imputación de Ana Fuentes y cordón policial en la sede del PSOE
Ana Fuentes, gerente del PSOE, fue imputada ayer en Madrid por supuesta trama destinada a desestabilizar investigaciones judiciales que afectan al partido y al Gobierno de Pedro Sánchez. La imputación se formalizó en la sede federal del PSOE, ubicada en la calle Ferraz. La Policía Nacional y la Guardia Civil establecieron un cordón policial que duró más de 12 horas, aislando la entrada principal del edificio. Agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) permanecieron en el recinto durante todo el día, bajo la vigilancia de decenas de periodistas. Más de un centenar de periodistas transmitieron en directo la presencia policial, convirtiendo la calle Ferraz en un escenario de tensión. La imagen de la sede custodiada se repitió en todas las cadenas de televisión durante horas. Los dirigentes del PSOE describen la situación como una "operación de Estado" contra el Gobierno. Un miembro de la cúpula socialista afirmó que "todo está perfectamente diseñado, nada es casual" y señaló la existencia de una "mano negra" que busca tumbar a Pedro Sánchez. "Las casualidades no existen", declaró el portavoz del partido, añadiendo que la coincidencia de procesos judiciales es deliberada.






