Incidente de la patera en Cala Blanca y la respuesta de Vox en Lorca

El pasado 10 de mayo de 2026 la Guardia Civil y el Salvamento Marítimo detuvieron una embarcación sin papeles en la cala de Cala Blanca, pedanía de Garrobillo, con 24 migrantes a bordo. El suceso reavivó la preocupación de los vecinos, acostumbrados a ver patrullas en la zona pero poco preparados para una llegada tan numerosa. En la sesión del Pleno municipal de mayo, el grupo municipal de Vox en Lorca, que comparte el gobierno local con el Partido Popular, presentó una serie de propuestas para combatir lo que denomina "pateras taxi" y narcolanchas que operan en el litoral lorquino. El edil José Martínez, responsable de la Concejalía de Protección Civil y Emergencias, defendió la iniciativa como necesaria para evitar que la capacidad de vigilancia del ayuntamiento se siga desbordando.

Detalles de la propuesta de Vox y la presión sobre la vigilancia costera

Vox solicita la creación de una unidad especializada de vigilancia marítima, dotada de drones, patrullas rápidas y un aumento del personal policial en la costa. Además, pide la instalación de sensores de movimiento en los puntos críticos y la coordinación directa con la Guardia Civil para compartir información en tiempo real. El edil advirtió que la Concejalía de Protección Civil y Emergencias ya está sobrecargada por la gestión de emergencias y rescates, y que sin recursos adicionales la respuesta a futuras llegadas será insuficiente. Propone, además, la habilitación de una línea de ayuda 24 horas para que los vecinos denuncien actividades sospechosas. Los vecinos de Puntas de Calnegre y Ramonete expresaron su apoyo a la medida, señalando que la presencia de embarcaciones irregulares genera incertidumbre nocturna y dificulta la vida cotidiana. Una residente, que prefirió mantenerse anónima, comentó: "Escuchamos motores a medianoche y a veces no llegan patrullas; la seguridad se siente frágil". Por otro lado, trabajadores del sector hostelero y algunos activistas alertaron de que la propuesta podría estigmatizar a los migrantes, recordando que la mayoría llegan en situaciones de vulnerabilidad. Una trabajadora del sector afirmó: "La mayoría de quienes llegan vienen desesperados, no son criminales".