Incidente del vuelo Newark‑Palma: regreso por alerta de seguridad
El vuelo Newark‑Palma despegó a las 16:10 del sábado con 215 pasajeros a bordo. Tras una hora y media de crucero, la tripulación anunció que había detectado un dispositivo Bluetooth llamado 'bomba' y solicitó a todos apagar sus aparatos. El comandante informó que la señal seguía activa y que, por razones de seguridad, el avión debía regresar al aeropuerto de origen. La decisión se tomó antes de que el avión alcanzara la zona de vuelo transatlántico. Los pasajeros fueron informados de la situación mientras el avión iniciaba su descenso de emergencia.
Detalles del suceso y respuesta policial
Al tocar tierra, el aeropuerto de Newark se vio rodeado por decenas de unidades policiales, camiones de bomberos y ambulancias. Los agentes subieron al fuselaje, ordenaron a los viajeros permanecer en sus asientos y comenzaron una inspección minuciosa del interior. "Escuchamos a una azafata mencionar que el Bluetooth llevaba la palabra 'bomba'. En EE. UU. esa palabra se toma muy en serio", relató una pasajera llamada Carmen Orte. Los oficiales revisaron cada compartimento de equipaje de mano, retiraron objetos sospechosos y realizaron pruebas de señal con equipos especializados. Mientras tanto, los pasajeros fueron desalojados individualmente, conservando solo su pasaporte y teléfono móvil. El proceso duró varias horas; algunos viajeros esperaron en la sala de llegadas bajo vigilancia, mientras los técnicos confirmaban la ausencia de cualquier explosivo o dispositivo activo. Una vez certificada la inexistencia de peligro, la autoridad aeroportuaria autorizó el re‑embarque y el avión reanudó su ruta hacia . Al aterrizar, los pasajeros aplaudieron el regreso seguro.






