García‑Page rechaza la teoría del complot judicial y apoya a jueces y fuerzas de seguridad
En el acto del Día de Castilla‑La Mancha, celebrado este martes en Cuenca, el presidente regional Emiliano García‑Page negó la hipótesis de un golpe judicial y manifestó su apoyo cerrado al poder judicial, la Fiscalía, la UCO y la UDEF. "La primera obligación de un responsable público es defender las instituciones", afirmó frente a la audiencia.
El mandatario subrayó que los órganos investigativos están cumpliendo su deber y que los ataques contra ellos son injustificados. Señaló que la Guardia Civil y la Policía Nacional, representadas por la UCO y la UDEF, son esenciales para la investigación del caso Plus Ultra y de la trama de la fontanera Leire Díez, y merecen el respaldo de la administración autonómica.
Motivaciones y contexto de la declaración de García‑Page
García‑Page explicó que España vive el momento más alejado del espíritu de la Transición, describiendo la actual polarización como la peor tensión política del periodo democrático. Criticó la narrativa de Óscar Puente, quien había sugerido la existencia de una conspiración mediático‑político‑judicial para derribar al Gobierno.
El presidente argumentó que la falta de consenso entre los partidos y la proliferación de discursos sensacionalistas dificultan la gobernabilidad. "Sobra sentido común, cabeza y cordura", recalcó, instando a los líderes a recuperar el diálogo y el respeto institucional.
En su intervención, García‑Page recordó que la Constitución garantiza los derechos y la estabilidad del Estado, y que su vigencia depende del respeto a las instituciones. Aseguró que el país no es un Estado fallido y que los problemas políticos no deben traducirse en violencia o en ataques a los funcionarios que cumplen su labor.
El presidente también advirtió contra la difusión de la tensión a nivel doméstico, indicando que "el 90 % de la tensión que vive el país es tensión de diseño, es de los políticos y no de los problemas reales de la calle". Invitó a la ciudadanía a no dejar que la polémica se traslade a sus hogares.
Para reforzar su mensaje, García‑Page citó al Quijote como el verdadero manual de convivencia, señalando que la obra enseña a escuchar y a reconocer la interlocución con el otro. "Se lo recomiendo a quienes hablan de manuales, o los escriben, incluso", declaró.
El discurso se enmarca en una jornada festiva que celebra la identidad de Castilla‑La Mancha, pero también sirve como plataforma para que el presidente marque su posición frente a la creciente disputa interna del PSOE y a las acusaciones de conspiración que circulan en algunos sectores del partido.
Con la firmeza de su mensaje, García‑Page busca consolidar el apoyo institucional y evitar que la polémica se convierta en una crisis institucional. Su llamado a la cordura y al consenso podría influir en las negociaciones internas del PSOE y en la relación entre la comunidad autónoma y el Gobierno central.
Perspectivas: los próximos días podrían ver una reacción de los líderes opositores y una posible reconfiguración de la estrategia del PSOE en Castilla‑La Mancha. El presidente ha dejado claro que, mientras mantenga su respaldo a las instituciones, cualquier intento de desestabilizarlas será rechazado con firmeza.
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Corresponsal Política
Periodista política con más de 15 años de experiencia cubriendo el Congreso de los Diputados.
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