Detención y paseíllo de Jonathan Andic (19 de mayo, Martorell)

El 19 de mayo los Mossos detuvieron a Jonathan Andic, primogénito de Isak Andic, en la madrugada en Martorell. Tras ser fichado, fue trasladado a la comisaría local y, sin declarar, condujo al juzgado donde, esposado, desfila por un patio de manzana ante medios y vecinos curiosos.

El paseíllo, captado por la prensa y los residentes, se convirtió en el centro de la escena judicial. La presencia de los agentes y la exposición pública generaron una inmediata reacción de la defensa, que calificó el espectáculo como una vulneración del derecho a la presunción de inocencia.

Estrategia de la defensa y críticas al recinto judicial

El equipo legal, liderado por el abogado Cristóbal Martell, ha convertido el paseíllo en una pieza central de su recurso contra la medida cautelar. Argumentan que la exposición física del detenido contradice la Directiva europea 2016/343, que prohíbe presentar a los sospechosos como culpables mediante coerción visual innecesaria. "Esta detención anticipada constituye una condena social antes de cualquier sentencia", señaló Martell.

Además, la defensa denuncia el calabozo de cuatro metros cuadrados donde Andic estuvo recluido. Un fiscal describió el espacio como carente de dignidad y de medidas de seguridad, y señaló que está separado del edificio judicial, a la vista de los transeúntes. La defensa sostiene que estas condiciones vulneran derechos básicos y podrían ser invocadas en un eventual juicio con jurado, tal como ocurre en otros procesos judiciales recientes.