Orden de la operación

Eugenio Pino declaró ante la Audiencia Nacional que, en 2013, encargó al comisario jubilado José Manuel Villarejo una vigilancia sobre Rosalía Iglesias, esposa del extesorero del PP Luis Bárcenas. La orden incluía la recopilación de información personal y de contactos, con el objetivo de anticipar posibles pruebas en la investigación. "Le dije a Villarejo que se hiciera cargo del asunto", afirmó Pino.

La misión se prolongó hasta 2016, según el propio testimonio. Durante ese periodo, Villarejo actuó como un "agente libre", recibiendo instrucciones puntuales sin pasar por la cadena de mando habitual. La operación permaneció oculta para los cuerpos de seguridad superiores y solo salió a la luz en el juicio de la Operación Kitchen.

Pino explicó que la vigilancia incluía seguimientos físicos y la interceptación de comunicaciones, aunque nunca se llegó a registrar una intervención directa en la vida privada de la familia. La información recopilada se canalizó a través de contactos internos del CNP, sin que se documentara formalmente. "Era un trabajo de inteligencia, no de investigación policial tradicional", precisó.

Pago al chófer con fondos reservados

El testimonio también reveló que Pino autorizó el uso de fondos reservados para pagar al chófer de Bárcán, , durante la vigencia de la operación. Ríos, que había quedado sin ingresos al ser apartado de sus funciones, recibió recursos para cubrir sus gastos mientras la familia estaba bajo investigación. "Le dije a Villarejo que si necesitaba colaborar, podía contar con el dinero", señaló Pino.