Alerta de la ONU
El pasado 20 de marzo la Organización de las Naciones Unidas publicó un informe que advierte que la expansión de la inteligencia artificial disparará la contaminación ambiental. El estudio estima que para 2030 la IA producirá 400 millones de toneladas de CO₂, una cifra similar a las emisiones totales del Reino Unido.
Además, el documento indica que el sector de datos se situará en el undécimo puesto mundial de consumo eléctrico si no se adoptan medidas de mitigación. Solo el 16 % de los países dispone de infraestructura especializada para IA, y EE. UU. y China concentran el 90 % de la capacidad instalada. "El informe aporta claridad y nos enfrenta a un enorme problema", afirma Alfonso Valencia, director de Ciencias de la Vida del Centro Nacional de Supercomputación de Barcelona.

Consumo energético y de agua
El informe proyecta que los centros de datos dedicados a la IA absorberán cerca de de electricidad al año, una cantidad equiparable al consumo de Francia o a la demanda de 1 300 millones de personas en África subsahariana durante cinco años. Esta cifra convierte a la infraestructura de IA en una de las mayores consumidoras de energía a nivel global.





