Resumen de la detención

Los Mossos d'Esquadra detuvieron el 27 de mayo a un sospechoso de 47 años en Girona, junto a su madre, cuando intentaban cruzar a Francia en su vehículo. El detenido había escapado en marzo tras recibir un permiso de salida y, desde entonces, había permanecido prófugo. La operación, liderada por la CGIC, se realizó en la casa materna situada en Santa Cristina de Aro.

Cómo la fuga terminó: trabajo clandestino y captura policial

Durante los tres meses de fuga, el sospechoso se ocultó en la vivienda de su madre y, para subsistir, aceptó trabajos de albañil para un contratista local. El pagador no solicitó documentación ni verificó su identidad, abonándole el salario en efectivo y sin declarar la relación laboral. Este empleo en negro le permitió financiar su permanencia y, al mismo tiempo, ocultar su verdadera actividad criminal.

El detenido formaba parte de una organización dedicada al tráfico de grandes cantidades de hachís desde Marruecos, utilizando embarcaciones de alta potencia que descargaban la droga en varios puntos del litoral mediterráneo español. Desde allí, la mercancía se distribuía en furgonetas por todo el territorio nacional. La fuga del narco representaba un riesgo para la seguridad pública y la lucha contra el narcotráfico.

Una investigación intensiva del Área Central de Coordinación y Enlace de la CGIC localizó al sospechoso gracias a denuncias vecinales y al rastreo de pagos en efectivo. Los agentes desplegaron un amplio dispositivo policial en la zona y, al interceptar el vehículo de la madre, lograron la captura sin resistencia. "La cooperación entre la comunidad y la policía fue clave para poner fin a esta fuga", declaró un portavoz de la CGIC.