Resumen del incidente

El pasado fin de semana el Festival de Les Arts se vio truncado por la aplicación obligatoria de la normativa acústica de la ciudad de València. La ordenanza, respaldada por sentencia judicial, obliga a no superar 85 dB en horario diurno y 80 dB en nocturno. Ante la presión de los técnicos, el sonido se redujo al punto de que la cantante Leire Martínez abandonó el escenario tras tres canciones.

El público, que había pagado la entrada con antelación, respondió con cánticos de "¡Que paguen la multa!" y exigió la devolución del dinero. La escena se produjo en el escenario principal, El Águila, frente a unos 2.000 espectadores que esperaban el concierto de la ex‑vocalista de La Oreja de Van Gogh.

Baja de volumen y reacciones del público y artistas

Los primeros actos del programa, Karavana y Éxtasis, ya mostraron una caída drástica del nivel sonoro. Los músicos intentaron compensar con mayor energía escénica, pero el público describió el sonido como "residual" y "casi inaudible". "Se oye mejor detrás que delante", comentó una asistente, mientras otro gritaba "es muy fuerte" en tono irónico, al referirse a la falta de equilibrio acústico.

Cuando Leire Martínez tomó el micrófono, pidió disculpas tras la primera canción y explicó: "Como sabéis, el Ayuntamiento de València obliga a limitar el sonido. A vosotros os afecta, pero a nosotros los artistas también". Tras una pausa de diez minutos, la organización intentó subir el volumen dentro de los márgenes permitidos, pero la audiencia siguió protestando, coreando su nombre y exigiendo la multa al ayuntamiento.