Escándalo Leire Díez: la noticia que sacude al PSOE
Leire Díez, directora ejecutiva del PSOE, ha sido denunciada por mentir sobre su condición de militante y por mantener conversaciones privadas con altos mandos de la Guardia Civil. El Gobierno ha declarado que no recibió avisos previos sobre estas actuaciones y que la información llegó a través de la Fiscalía. Los hechos se remontan a los últimos meses, cuando Díez habría presentado documentos falsos para ocultar su afiliación tardía al partido. Simultáneamente, mantuvo contactos con la directora general de la Guardia Civil, Mercedes González, sin que existiera registro oficial de esas reuniones. La combinación de falsedad documental y contactos no declarados ha generado una crisis interna en el PSOE.
Detalles del caso y reacciones del Gobierno
Las investigaciones revelan que Díez intercambió correos electrónicos con Mercedes González durante el primer trimestre del año, discutiendo temas de seguridad interna y operativos policiales. El ministro del Interior, Fernando Grande‑Marlaska, admitió inconsistencias en sus declaraciones públicas, reconociendo que sus comunicados iniciales contenían errores de hecho y de forma. Grande‑Marlaska intentó aclarar la situación en dos ruedas de prensa, rectificando información sobre la naturaleza y el alcance de los contactos. Aseguró que el Gobierno está cooperando con la Fiscalía y que se ha abierto un procedimiento disciplinario interno contra Díez. Sin embargo, la falta de claridad inicial ha alimentado la desconfianza tanto dentro como fuera del partido. Pedro Sánchez, presidente del Gobierno y del PSOE, defendió a la cúpula del partido afirmando que nunca recibió informes sobre las actuaciones de Díez ni de otros políticos implicados, como o . En una entrevista, Sánchez declaró: "No se me ha comunicado nada que indique una conducta irregular por parte de Leire o de otros miembros del partido". El portavoz del Gobierno reiteró que la justicia es la única autoridad competente para determinar responsabilidades y que el Ejecutivo no intervendrá en el proceso judicial. La defensa del presidente busca distanciar al Gobierno de la polémica y evitar que la crisis se convierta en un tema de campaña para la oposición.





