Según el último informe de CaixaBank Research, el consumo real per cápita en España ha pasado de un crecimiento medio del 2,3 % anual (2013‑2019) a apenas 0,8 % (2019‑2025). El dato se sitúa en un contexto de PIB que sigue expandiéndose, pero sin que esa expansión mejore el nivel de vida de los hogares.
Consumo real per cápita en España apenas crece un 0,8 % anual
El consumo efectivo real per cápita mide lo que compra cada residente una vez descontada la inflación. En el periodo anterior a la pandemia, el aumento de la renta y la estabilidad de precios permitieron un ritmo de 2,3 % al año, acercando a España a la media europea.
Desde 2019, esa tasa se redujo a 0,8 %, según el análisis de David Martínez Turégano, del área de Economías y Mercados Internacionales. La desaceleración ocurre mientras el PIB crece a un ritmo superior, lo que indica una desconexión entre crecimiento macroeconómico y bienestar real.
Factores que explican la desaceleración del consumo
Los expertos atribuyen la caída a tres factores estructurales. Primero, el encarecimiento de la energía y los alimentos, que en 2022 llevó la inflación media de la UE al 9,2 % y la española al 10,8 %, erosionando el poder adquisitivo.





