Resumen del acontecimiento
El Papa León XIV celebró la misa del Corpus Christi en la Plaza de Cibeles el pasado 9 de junio. La ceremonia congregó a más de 1,2 millones de asistentes, entre ellos el alcalde de Madrid, José Luis Martínez Almeida, y la familia real española, que recibió la tradicional llave de oro de la ciudad.
El acto comenzó con la entrega de la llave de oro al Santo Padre en el Palacio de Cibeles, seguida de la subida al escenario instalado en la fachada de la Casa de Correos. El Papa llegó en papamóvil y, tras la bienvenida del cardenal Cobo, dio paso a la liturgia que duró casi dos horas, con una multitud que se mantuvo en pie durante todo el rito.
Liturgia y mensaje del Santo Padre
La liturgia se estructuró con lecturas del Deuteronomio, el Salmo responsorial, la carta a los Corintios y el Evangelio según San Juan. La homilía del Papa, centrada en la necesidad de una religiosidad que sea "una escuela de fe" y no "un museo del pasado", instó a los fieles a abandonar la fe cómoda y a comprometerse con la construcción del bien común.
"Volvamos a Él con amor sincero, dejemos que hidrate las sequedades de nuestro corazón y llevemos esa corriente de agua fresca a la vida cotidiana", declaró León XIV. El mensaje resaltó la gratuidad del amor y la obligación de arrodillarse tanto ante Dios como ante el prójimo, subrayando que la fe debe traducirse en acción social.





