Papa abandona Barcelona al ver la Sagrada Familia sin terminar
Papa León XIV arribó a Barcelona el pasado lunes con el objetivo de bendecir la Sagrada Familia. Al acercarse al templo, constató que la obra seguía inconclusa y que numerosas grúas dominaban el entorno. Visiblemente sorprendido, subió al papamóvil y abandonó el lugar sin realizar la ceremonia prevista.
Detalles del incidente y declaraciones del pontífice
El pontífice expresó su indignación ante la situación, señalando que la visita había sido programada para celebrar la finalización de la basílica. "Llámenme cuando la Sagrada Familia esté terminada; no perderé tiempo en una obra que aún no es una basílica", declaró en tono firme. Además, rechazó cualquier intento de posponer la bendición hasta que se completen los últimos trabajos.
La decisión de Papa León XIV ha generado diversas reacciones entre los responsables de la obra y la ciudadanía. Los encargados de la construcción explicaron que los trabajos continúan según el cronograma establecido, pese a los retrasos provocados por cuestiones técnicas y financieras. Sin embargo, el pontífice mantuvo su postura, subrayando que la visita debía coincidir con la culminación del proyecto.
Este episodio pone de relieve la importancia simbólica que la Sagrada Familia tiene para la Iglesia y para la ciudad. La basílica, obra maestra de Antoni Gaudí, lleva más de un siglo en construcción y se espera que concluya en la próxima década. La expectativa de una bendición papal había alimentado la esperanza de un impulso moral y mediático para el proyecto.





