Ovación de los fieles

El pontífice Francisco arribó al santuario de Montserrat a las 12:00 horas y se encontró con una multitud de aproximadamente 8.000 personas. Los asistentes corearon y aplaudieron al Papa, mostrando una energía que llenó la plaza frente a la abadía.

El ambiente se mantuvo festivo durante varios minutos, con cánticos tradicionales como el Virolai y consignas que exaltaban tanto al Papa como a la Moreneta. La presencia del pontífice generó una oleada de emociones que se tradujo en una ovación prolongada.

Detalles de la visita y mensaje de integración

Francisco pronunció su discurso íntegramente en catalán, resaltando los valores de integración y convivencia que, según él, caracterizan a Catalunya. "Estic content de poder estar a peu de la Moreneta i encomanar la missió de l'Església per la justícia i la pau", declaró el Papa ante el público.

El pontífice recorrió la abadía a bordo de un vehículo buggy, escoltado por una estricta seguridad que limitó el acceso a la zona interior. El trayecto, de apenas dos minutos y medio, le permitió estrechar la mano a varios peregrinos y bendecir a niños que se acercaron con los brazos en alto.

Durante la visita, el Papa recibió mensajes escritos por los fieles y los bendijo, manteniendo la cercanía que ha caracterizado su peregrinación por España. La seguridad, aunque rigurosa, no impidió que el pontífice interactuara de forma directa con la multitud.