Resumen de lo ocurrido

El papamóvil que se dirigía a la Sagrada Família fue rodeado por manifestantes con estelades y banderas españolas en la esquina Rosselló‑Sardenya, Barcelona, el pasado martes. La concentración coincidió con la llegada del pontífice a la ciudad, convirtiendo el paso del vehículo en un escenario para que los grupos independentistas recordaran su demanda de soberanía.

En el mismo punto, ciudadanos con banderas del Vaticano y de varios países latinoamericanos, entre ellos Perú, también se agolparon, creando un mosaico de símbolos que reflejaba la pluralidad de opiniones presentes en la capital catalana.

Intervención policial y reivindicaciones independentistas

Los Mossos d'Esquadra desplegaron un cordón policial que bloqueó el paso tanto a manifestantes como a transeúntes. Los agentes indicaron que la única vía disponible era la calle Lepanto, abierta al tráfico. No se registraron enfrentamientos físicos, aunque se escucharon consignas como "Independencia" y "Fuera fascistas de nuestros barrios" por un lado, y "¡Viva España!" por el otro.

Los grupos ANC, Òmnium Cultural, el Consell de la República Catalana (CdRep), la Lliga Espiritual de la Mare de Déu de Montserrat y la Associació de Municipis per la Independència (AMI) aprovecharon la cobertura mediática para reiterar su exigencia de independencia. En un comunicado conjunto declararon: "Que lo sepa el Papa y que lo sepa el mundo. En Catalunya, ¡en catalán! ¡Ven con la 'estelada'! Queremos la independencia". La protesta también aludió a la polémica surgida por la decisión inicial de excluir el catalán de la bendición en la torre de Jesús de la Sagrada Família, medida que fue revertida tras la presión pública.