Visita del pontífice al puerto de Arguineguín
El 6 de junio de 2024 el Papa Leo XIV arribó al puerto de Arguineguín, en Gran Canaria, tras una breve escala en la base aérea de Gando. Su llegada se produjo a las once de la mañana, hora local, y estuvo acompañada por el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, y por altas autoridades de defensa y territorio. Alrededor de 2.000 personas se aglomeraron en el muelle, de los cuales 75 % eran migrantes que habían cruzado el Atlántico en cayucos. El público esperaba sin protocolo, con la intención de escuchar al Santo Padre y de recibir su bendición.
Mensaje y gestos simbólicos
Leo XIV realizó una ofrenda floral al mar y, junto a dos jóvenes supervivientes, lanzó una corona de flores al Atlántico como símbolo de recuerdo a los que murieron en la travesía. Después, el pontífice se acercó a un joven migrante de piel negra y pelo rapado, le posó la mano en la frente y permaneció varios segundos bendiciéndolo. El gesto quedó plasmado en la frase "Los migrantes no sois cifras, sois personas con sueños", que el Papa pronunció en tono solemne. El discurso subrayó la dignidad humana y pidió a los gobiernos que dejen de tratar a los migrantes como simples estadísticas.
Contexto del pacto migratorio europeo
El día siguiente estaba previsto que la Comisión Europea aprobara el , un acuerdo que busca armonizar normas de asilo, reforzar la gestión de fronteras y crear fondos de ayuda a países de origen. La visita del Papa coincidió con la fase final de negociación, lo que ha intensificado el debate en Bruselas y en los parlamentos nacionales. Los líderes europeos se encuentran bajo presión para equilibrar la seguridad fronteriza con la protección de derechos humanos. La intervención de Leo XIV ha sido citada por varios diputados como un llamado moral a revisar los criterios de rechazo y a garantizar procesos de asilo más humanos.





