La eucaristía celebrada este domingo en la Catedral de Santa Cruz de Tenerife finalizó con la interpretación del himno a la Virgen de Candelaria. El canto marcó el cierre litúrgico y reunió a cientos de fieles en la nave principal.
El himno fue interpretado por el coro cathedralicio, acompañado por una orquesta de músicos locales. Dirigió la pieza el maestro de música sacra Juan Pérez, quien ha trabajado en la catedral durante más de una década.
Los coristas, formados por jóvenes y adultos, cantaron a capella durante los primeros compases antes de que entrara la orquesta. La combinación de voces y cuerdas resaltó la solemnidad del momento.
La selección del himno no fue casual. La Virgen de Candelaria, patrona de las Islas Canarias, representa un símbolo de unidad y protección para los canarios. Su figura se celebra cada 15 de agosto, pero el canto se incorpora en actos litúrgicos importantes.
"Es un canto que nos une", dijo el director del coro, Juan Pérez, al concluir la interpretación. La audiencia respondió con una ovación que se prolongó varios minutos, evidenciando la carga emotiva del acto.
El himno, compuesto en el siglo XIX por el músico canario Antonio García, combina melodías tradicionales con influencias coral europeas. Sus versos alaban la intercesión de la Virgen y su papel como guía espiritual.





