Indra frena la reconversión de la industria de componentes automotrices hacia la defensa

Los cambios de liderazgo en Indra han detenido las conversaciones con proveedores de motores para programas militares. La salida del presidente Ángel Escribano y del consejero delegado José Vicente de los Mozos ha generado incertidumbre en la estrategia de rearme europeo que la compañía debía liderar. Sin ese impulso, los proyectos de vehículos militares como el VCR 8x8 Dragón y el VAC se han quedado sin una pieza clave de suministro.

Obstáculos y datos clave de la reconversión

La falta de pedidos estables y la necesidad de inversiones sin garantía de carga de trabajo dificultan la transición del automóvil a la defensa. "Esto obliga a realizar inversiones adicionales sin tener siempre asegurada una carga de trabajo suficiente", advierten directivos de una gran empresa del sector. Además, la producción en serie típica del automóvil contrasta con las series pequeñas y los largos ciclos de decisión de la defensa, lo que eleva los costes y la complejidad.

Ficosa ha sido la única que ha dado un paso formal: ha creado una filial de defensa y ha firmado un acuerdo de colaboración con Indra. Al mismo tiempo, ha anunciado un ERE que afecta a 105 trabajadores, el 13 % de su planta de Viladecavalls. Otras compañías, como Antolin, siguen negociando su reestructuración de deuda, mientras que el resto del sector mantiene una postura cautelosa.

Situación actual del sector de componentes automotrices en España

Los fabricantes españoles de componentes facturaron 41.238 M€ en 2024 y mantuvieron esa cifra en 2025, representando 2,4 % del PIB y generando 325.200 empleos. No obstante, el sector enfrenta ajustes por la presión de la competencia china y la desaceleración de la demanda. Gestamp redujo su beneficio un 19 % hasta 152 M€, mientras que CIE Automotive apenas incrementó su beneficio en 3 % a 336 M€. Teknia vio caer sus ingresos un 5 %, de 431 M€ a 408 M€, y su beneficio se redujo a 1,2 M€.

En este contexto, la defensa se presenta como una vía para aprovechar la capacidad industrial existente, desde la electrónica hasta la fabricación de precisión. Sin embargo, la ausencia de un motor de impulso como Indra complica la materialización de esa oportunidad. Las empresas siguen buscando contactos con los ministerios de Defensa e Industria, pero exigen mayor agilidad y visibilidad para comprometer recursos.

El futuro inmediato dependerá de si Indra logra estabilizar su liderazgo y retomar el papel de catalizador. Una reactivación de las negociaciones podría reactivar la cadena de suministro y ofrecer a los fabricantes de componentes una salida a la presión del mercado automotriz. Mientras tanto, el sector sigue ajustándose a una demanda plana y a la competencia internacional, manteniendo su peso en la economía española pero con perspectivas de crecimiento limitadas.

Nines Díaz
Nines Díaz

Editor de Economía

Economista y periodista especializado en mercados financieros y política monetaria europea.

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