Resultado inmediato

Fernando Alonso se ubicó 22.º, último en la clasificación de Montmeló, a 0,053 s de Lance Stroll. La diferencia, mínima, fue suficiente para romper una racha de 42 Grandes Premios en los que el doble campeón siempre había superado a su compañero. La sesión tuvo lugar el sábado por la tarde, con la Q3 como último tramo antes de la carrera del domingo.

Causas del revés

El equipo admitió que el monoplaza carece de potencia. El motor de Aston Martin mostró una pérdida de rendimiento en el primer sector, donde la curva exige máxima aceleración. Alonso intentó dosificar la vuelta, pero la falta de tracción obligó a reducir la velocidad en la zona de frenada, arrastrando la vuelta completa.

Una segunda vuelta mostró la misma carencia. El piloto español no logró subir el ritmo pese a cambiar a neumáticos más blandos, lo que evidenció que el problema no era solo la estrategia, sino la propia arquitectura del coche. "Tenemos el peor coche y el peor motor. En la segunda mitad del año llega un coche nuevo y un motor nuevo", declaró el doble campeón tras la sesión.

Contexto: 42 GP de superioridad y la crisis de Aston Martin

Desde Silverstone 2024, Alonso había superado a Stroll en cada clasificación, a veces con ventajas de varios décimas. Esa consistencia convirtió la comparación interna en un tema recurrente, pero la crisis actual del equipo ha borrado esa ventaja. Ambos pilotos ocuparon las dos últimas plazas en la Q3, reflejo de un monoplaza que sufre en trazados que exigen potencia.