Fundación Humanitaria de Gaza: un año después, la crisis persiste

La apertura de los puestos de distribución de la Fundación Humanitaria de Gaza (GHF) hace un año provocó una estampida que dejó más de 2.000 fallecidos en las colas y cientos de heridos. La tragedia se produjo en Rafah, donde familias desesperadas acudieron en busca de alimentos y agua.

La Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos contabiliza 2.140 muertos y más de 4.000 heridos vinculados a la GHF, una cifra que la propia organización humanitaria reconoce como mínima. "Cada día sin ayuda es una muerte silenciosa", afirma Hanaa Mansour, madre de Gaza. **[IMG1]

El bloqueo impide la llegada de insumos médicos críticos; los hospitales funcionan al límite y muchos pacientes esperan tratamientos que no llegan. La escasez de antibióticos, analgésicos y material quirúrgico agrava la situación de los heridos de la estampida.

Ahmed Kullab, 31 años, salió del punto de Rafah con una herida en el pie que le impide caminar. "Me dispararon en la parte superior del pie y necesito un injerto óseo que solo puedo obtener fuera de Gaza", dice. Su caso ilustra la imposibilidad de recibir atención especializada dentro del enclave.

Víctimas y carencias

Ahed Rabah, 23 años, también sufrió una fractura al correr hacia el puesto de distribución. "Corría largas distancias porque no teníamos dinero para comprar alimentos, y al llegar me rompí el pie bajo fuego", recuerda. Su testimonio refleja la combinación de hambre, violencia y falta de recursos.