Pakistán ha anunciado que el memorando de paz entre Estados Unidos e Irán se firmará electrónicamente en las próximas 24 horas, y el presidente Donald Trump ha confirmado que la firma tendrá lugar el domingo. La declaración llega en medio de intensas negociaciones que podrían poner fin al conflicto en el Golfo.

Acuerdo Irán‑EE.UU. a un día de la firma: lo que anuncia Pakistán

Pakistán vuelve a ocupar el centro diplomático como mediador. El primer ministro Shehbaz Sharif afirmó que la firma electrónica se realizará dentro de un día y que, tras ella, se abrirán conversaciones técnicas la semana siguiente. El ministro de Exteriores pakistaní, Mohammad Ishak Dar, comunicó la fecha a su homólogo saudí en una llamada oficial.

Trump, por su parte, reiteró en su cuenta de Truth Social que, una vez firmado el acuerdo, el estrecho de Ormuz quedará abierto para todos de inmediato. La postura estadounidense es clara: la reapertura del paso marítimo es una condición esencial para la paz duradera en la región.

Detalles de la negociación y posiciones de las partes

Irán ha descartado la posibilidad de firmar el domingo. El portavoz de Exteriores, Esmaeil Baqaei, señaló que la firma podría ocurrir en los próximos días y que, en esta fase, *no habrá debate sobre la cuestión nuclear. El comunicado iraní no especificó una fecha concreta, pero mantuvo la apertura al diálogo.

El borrador que circula entre ambas partes contiene 14 puntos. Entre los compromisos destacan el fin permanente del conflicto, la reapertura del estrecho de Ormuz en un plazo de 30‑60 días, el desbloqueo de activos iraníes congelados y el levantamiento de sanciones contra Irán. No se menciona ningún cambio en el programa nuclear, lo que refleja la intención de centrarse en la seguridad marítima y la normalización económica.

Implicaciones y próximos pasos

Si el acuerdo se concreta, el Golfo perdería su condición de campo de batalla potencial y la presión sobre el estrecho disminuiría significativamente. La apertura del paso marítimo beneficiaría al comercio global y reduciría los costos de transporte de energía.

Sin embargo, la incertidumbre iraní mantiene la tensión alta. La falta de un calendario definitivo para la firma y la ausencia de discusiones nucleares podrían obligar a ambas partes a iniciar nuevas rondas de negociaciones técnicas la semana que viene. El mundo observará si el memorando logra traducirse en una paz estable o si se convierte en otro episodio de acuerdos inconclusos.

En cualquier caso, la posible firma electrónica marca un hito en la diplomacia de la región, y su desarrollo influirá directamente en la seguridad de los países del Golfo y en la política de sanciones internacionales.

Ana Gutierrez
Ana Gutierrez

Corresponsal Internacional

Corresponsal internacional con base en Bruselas. Experta en asuntos europeos.

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