Girona denuncia a tres comercios por incumplir la normativa lingüística
El consistorio de Girona ha identificado 41 establecimientos que no incluyen el catalán en sus rótulos y carteles. Tras varios requerimientos sin respuesta, ha denunciado ante la Oficina de Consumo a tres de ellos: una tienda de alimentación, un bar‑restaurante y un local de shisha. La medida busca obligar a los negocios a cumplir la normativa que exige el uso visible del catalán en la vía pública.
Cómo y por qué se detectaron los incumplimientos
Los controles los realizan voluntarios de Plataforma per la Llengua, organizados en grupos de dos o tres personas que recorren barrios como Migdia con una aplicación móvil diseñada para señalar los elementos a inspeccionar. La app indica si el catalán aparece en rótulos, horarios, etiquetas o tickets, y los voluntarios conversan con el personal para comprobar la atención lingüística. La mayoría de los casos se resuelve mediante mediación; sin embargo, la alta rotación de comercios y el desconocimiento de la normativa dificultan el cumplimiento.
"Muchas veces, esto pasa por puro desconocimiento", explica Clara Tur, responsable de Relaciones con la Administración Pública de la entidad. Los voluntarios entregan información sobre la normativa y facilitan recursos de traducción para que los propietarios puedan corregir rápidamente los errores.





