Tercera generación de fármacos contra la obesidad: nuevos tratamientos orales

Los laboratorios han anunciado que los primeros fármacos orales contra la obesidad estarán disponibles en farmacias españolas entre finales de 2026 y principios de 2027. La llegada de esta tercera generación amplía el arsenal iniciado hace dos décadas con los inyectables basados en GLP‑1 y GIP. La decisión se produce después de que la Agencia Europea del Medicamento (EMA) recomendara la semaglutida oral para la pérdida de peso, una señal clara de que la autoridad reguladora confía en su perfil de seguridad.

Los nuevos comprimidos se producirán sin necesidad de cadena de frío, lo que simplifica la logística y reduce los costes de almacenamiento. Esta ventaja operativa se traduce en precios potencialmente más bajos para los pacientes, que actualmente pagan entre 170 € y 350 € al mes por los inyectables, los cuales no están financiados por el Sistema Nacional de Salud (SNS). La expectativa es que la eliminación de la cadena de frío permita que los precios se sitúen por debajo de los de los tratamientos actuales.

Cómo funcionan y qué beneficios ofrecen

Los fármacos orales imitan la acción de las hormonas gastrointestinales GLP‑1 y GIP, que regulan la saciedad y ralentizan el vaciado gástrico. Al activar los mismos receptores que las inyecciones, los comprimidos aumentan la sensación de plenitud y reducen la ingesta calórica sin necesidad de una aguja. Los ensayos clínicos publicados indican una pérdida de peso media del del peso corporal, frente al observado con los inyectables de última generación.