Ahorro insuficiente en España: la encuesta Funcas y la economía conductual

Según la Encuesta Financiera de las Familias Españolas publicada por Funcas, el 62 % de los hogares considera que sus ahorros son insuficientes. Los encuestados atribuyen esta sensación a la dificultad de seguir el rastro del dinero, un fenómeno que la economía conductual explica como el resultado de sesgos cognitivos que influyen en la percepción y el gasto cotidiano.

Los resultados, obtenidos a través de entrevistas a más de 3 000 familias en todo el territorio nacional, ponen de relieve una brecha entre la intención de ahorrar y la realidad financiera de la mayoría de los españoles. La falta de ahorro se traduce en menor capacidad de afrontar imprevistos y en una mayor vulnerabilidad ante fluctuaciones como la reciente subida del Euríbor sube al 2,874%.

Cómo los sesgos de anclaje y aversión a la pérdida frenan el ahorro

El sesgo de anclaje se activa cuando el consumidor se expone primero a un precio de referencia. Un producto que pasa de 120 € a 80 € se percibe como una ganga, aunque 80 € siga superando el presupuesto previsto. La mente valora la diferencia con el ancla, no el valor absoluto, lo que lleva a decisiones de gasto que erosionan el ahorro.

La aversión a la pérdida genera un dolor más intenso al perder dinero que la alegría de ganarlo. Por eso, acciones que implican un coste inmediato, como domiciliar una partida de ahorro o cancelar una suscripción, son pospuestas. La investigación de la Universidad de Zaragoza confirma que estos dos sesgos reducen la tasa de ahorro en un 15 % respecto a los consumidores que no los presentan.

Tres ajustes conductuales pueden contrarrestar estos efectos:

  1. Preguntar antes de valorar: antes de comparar precios, fijar mentalmente el importe máximo que se está dispuesto a pagar.
  2. Dividir el gasto en sobres o subcuentas: visualizar el dinero en compartimentos hace que sea menos fácil gastarlo indiscriminadamente.
  3. Automatizar la transferencia al ahorro: programar una domiciliación que retire una cantidad fija antes de que el salario llegue a la cuenta corriente elimina la decisión del momento.

Qué pueden hacer los consumidores y bancos a partir de ahora

Los consumidores deben automatizar la domiciliación del ahorro y crear subcuentas sin coste, una práctica que ya ofrecen la mayoría de los bancos. Al separar el dinero en una cuenta con nombre, se vuelve visible y menos propenso a desaparecer sin que el titular lo note.

Los bancos, por su parte, pueden rediseñar sus productos para que el ahorro se reserve antes de que el cliente pueda gastarlo. La Universidad de Zaragoza señala que la solución conductual más eficaz es el diseño de cuentas que extraen automáticamente un porcentaje del ingreso mensual y lo depositan en una subcuenta de alta rentabilidad.

Aplicar estas medidas no solo mejora la salud financiera de los hogares, sino que también fortalece la resiliencia económica del país frente a shocks como la subida del Euríbor o la variación de precios de la energía. Un ahorro más sólido permite a las familias afrontar imprevistos sin recurrir al crédito, reduciendo la presión sobre el sistema bancario.

En definitiva, la combinación de datos de la encuesta Funcas y la evidencia de la economía conductual ofrece una hoja de ruta clara: automatizar, segmentar y diseñar. Si los consumidores adoptan estos hábitos y los bancos los facilitan, el panorama del ahorro en España podría cambiar radicalmente en los próximos años.

Nines Díaz
Nines Díaz

Editor de Economía

Economista y periodista especializado en mercados financieros y política monetaria europea.

¿Te ha gustado este artículo?

Suscríbete a nuestro boletín y recibe las mejores noticias en tu correo cada día.

Al suscribirte aceptas nuestra política de privacidad