En enero de 2024 se lanzaron en EE. UU. las primeras pastillas orales GLP‑1 destinadas a la pérdida de peso, y en menos de cuatro meses ya se habían emitido más de 2 millones de recetas. El rápido despliegue ha puesto la atención de autoridades sanitarias y especialistas en los posibles efectos colaterales y en la necesidad de un uso controlado.
pastillas para perder peso: lanzamiento y cifras de prescripción
El medicamento, aprobado por la FDA como tratamiento complementario a dieta y ejercicio, alcanzó 18 000 recetas en su primera semana de comercialización. A mediados de enero, la cifra subió a 26 000 y en abril se estimó una media de 200 000 recetas semanales. Estas cifras reflejan la alta demanda de soluciones farmacológicas frente a una obesidad que afecta al 17 % de los adultos en España y al más del 40 % con sobrepeso, según datos del Ministerio de Sanidad.
El crecimiento de la prescripción ha sido impulsado por campañas publicitarias que presentan la pastilla como una solución sencilla, sin requerir cambios drásticos en el estilo de vida. Sin embargo, la rapidez con que se ha extendido el uso plantea dudas sobre la adecuada supervisión médica y el seguimiento a largo plazo de los pacientes.






