La Mesa del Congreso, en la que PSOE y Sumar ostentan la mayoría, votó ayer contra la enmienda impulsada por Junts y el PP que solicitaba al presidente Pedro Sánchez disolver las Cortes y convocar elecciones anticipadas. La propuesta, sin carácter vinculante, pretendía que la Cámara expresara su voluntad de ir a las urnas, pero el presidente conserva la decisión final.
Rechazo de la moción
El voto fue mayoritario: 171 diputados apoyaron la decisión de la Mesa y 166 se opusieron. Con la mayoría de la Cámara rechazando la iniciativa, el Gobierno no recibe una presión formal para adelantar el calendario electoral. "La Cámara no puede obligar al Gobierno, solo instar", afirmó un portavoz de PSOE tras la votación.
Aun cuando la moción carece de fuerza legislativa, su rechazo transmite al Ejecutivo que la mayoría parlamentaria no está dispuesta a respaldar una convocatoria anticipada. El gesto refuerza la estabilidad del calendario electoral previsto para 2027 y complica los intentos de la oposición de forzar una crisis política.
Motivo del veto y precedentes de la Mesa
La Mesa justificó su veto alegando que la convocatoria de elecciones generales es una competencia exclusiva del presidente, según el artículo 119 de la Constitución. Por ello, consideró que la enmienda invadía una prerrogativa reservada al Ejecutivo.
Sin embargo, la propia Mesa ha autorizado en varias ocasiones mociones que tocan competencias exclusivas del Gobierno. En octubre 2025 aprobó una moción de interpelación urgente que exigía la presentación de los Presupuestos, con 171 votos a favor y 166 en contra. En febrero 2025, Junts logró que se tramitase una propuesta no de ley solicitando al presidente que planteara una cuestión de confianza, otra facultad exclusiva del Ejecutivo.
Posibles consecuencias y próximos pasos
El rechazo no obliga a Sánchez a mantener el calendario, pero le brinda un respaldo parlamentario para seguir con la agenda prevista. El presidente podría, si lo considera oportuno, disolver las Cortes y convocar elecciones, aunque la presión política se ha atenuado considerablemente.
Por su parte, la oposición no descarta nuevas iniciativas. Podría presentar nuevas mociones, interpelaciones urgentes o intensificar la presión mediante preguntas al Gobierno. El debate sobre la fecha electoral seguirá siendo un punto de tensión en la agenda política durante los próximos meses.
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Corresponsal Política
Periodista política con más de 15 años de experiencia cubriendo el Congreso de los Diputados.
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