Lata de sardinas: el hornillo improvisado que propone Adrián de la Cruz
El youtuber madrileño Adrián de la Cruz, especializado en supervivencia, ha publicado un nuevo video en el que muestra cómo transformar una lata de sardinas en un hornillo portátil para usar en la montaña.
En la publicación, fechada el 15 de junio, el creador explica que el utensilio, disponible en cualquier tienda, puede sustituir varios equipos de camping gracias a su ligereza y bajo coste.
El proceso comienza perforando la lata con una herramienta multiusos; los agujeros permiten la salida del aceite que contiene el pescado, el cual actúa como combustible una vez encendido.
"Hay mucha gente que lleva mil cosas en el equipo, pero yo solo esto", afirma Adrián mientras inserta un trozo de papel como mecha.
Con una chispa de mechero, ferrocerio o cualquier fuente de fuego, el hornillo arde de forma continua y puede mantener la llama durante varios días, proporcionando luz y calor en entornos críticos.
El creador destaca que el dispositivo es útil en la Sierra de Madrid, donde los descensos abruptos y la escasa señalización obligan a los excursionistas a permanecer quietos y esperar ayuda.
Según su experiencia, el hornillo supera a una vela tradicional porque el flujo de aire no lo apaga, lo que lo convierte en una herramienta de emergencia fiable.
El hornillo pesa menos de 100 gramos y cabe en cualquier bolsillo, lo que lo hace ideal para travesías de varios días donde cada gramo cuenta.
Cómo montar el hornillo y por qué resulta útil en la montaña
Para montar el hornillo, primero se vacía la lata y se limpian los restos de pescado; luego se perforan dos o tres orificios en la parte superior con una herramienta tipo Leatherman.
A continuación se vierte el aceite que quedó dentro, se introduce una tira de papel enrollada como mecha y se sella ligeramente la abertura con un trozo de cinta o con la propia tapa de la lata.
Al encender la mecha con una chispa, el aceite se vaporiza y genera una llama estable que puede calentar agua, hervir alimentos o simplemente iluminar el campamento durante toda la noche.

Este método no requiere combustible adicional, por lo que el peso de la mochila se reduce notablemente; además, el aceite de oliva o girasol que suele contener la lata permite que la llama dure hasta tres días sin reabastecerse.
Para quienes buscan equiparse sin gastar mucho, la solución se alinea con la tendencia de reutilizar objetos cotidianos, como se recoge en nuestra guía de ofertas Oferta 3x2 de maquillaje para este verano.
Se recomienda usar el hornillo en áreas abiertas, lejos de vegetación seca, y apagar la llama antes de guardarlo para evitar accidentes.
Adrián planea probar variantes con latas de atún y con diferentes tipos de mechas, ampliando su repertorio de herramientas de emergencia.
Para prolongar la llama, se puede añadir una pequeña cantidad de grasa de cocina al interior de la lata, lo que incrementa la duración hasta una semana.
El uso de latas recicladas reduce la generación de residuos y aprovecha recursos ya presentes en la mochila, alineándose con la creciente práctica del low‑impact hiking.

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Editora de Tecnología
Editora de tecnología. Especialista en inteligencia artificial y transformación digital.
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