Bandera de Arabia Saudí e Irak no tocan el césped en el Mundial
En los partidos Arabia Saudí‑Uruguay y Noruega‑Irak, jugados en la fase de grupos del Mundial de Estados Unidos, los estandartes de los equipos árabes fueron llevados por voluntarios y nunca tocaron el césped. La ceremonia de los himnos mostró las banderas de los rivales apoyadas sobre el terreno, mientras que las dos banderas islámicas flotaron en alto.
Este detalle, pasado en gran medida desapercibido por la audiencia, forma parte de un protocolo que la FIFA aplica cuando participan selecciones cuya bandera contiene textos sagrados. La medida se repitió en ambos encuentros sin excepción y dejó claro que el respeto a la fe se traduce en una regla de presentación en el escenario mundial.
Por qué las banderas se mantienen en alto
La bandera saudí lleva la Shahada, la declaración de fe islámica, escrita en árabe. Según la interpretación del Corán, cualquier objeto que contenga este texto sagrado no debe entrar en contacto con el suelo. De forma similar, la bandera iraquí incorpora el Takbir ("Alláhu Akbar") en su franja central, otro pasaje considerado inviolable.
Para evitar una diferencia de trato entre los equipos, la FIFA exige que también se sostengan en alto las banderas de los rivales. De este modo, la igualdad protocolaria se mantiene y se evita que un solo equipo reciba un trato privilegiado. Como se vio en la ceremonia de los himnos de Inglaterra‑Croacia en Dallas, la FIFA busca uniformidad en cada presentación .





