En la cumbre del G7 celebrada en Evian, Francia, los siete países miembros aprobaron reforzar las sanciones al petróleo y gas ruso. La decisión, tomada el miércoles, se enfocó en cortar fuentes de financiación para la guerra en Ucrania.
Decisión clave: endurecimiento de sanciones al sector energético
Los mandatarios acordaron prohibir cualquier nueva inversión extranjera en proyectos petroleros y gasíferos rusos. La medida incluye también la restricción de exportaciones de tecnología crítica para la extracción y el cierre de seguros que cubran dichos proyectos.
"Esta es una respuesta clara y unificada frente a la agresión rusa", declaró el presidente francés Emmanuel Macron durante la rueda de prensa final. La postura fue respaldada por Estados Unidos, cuyo presidente Donald Trump reiteró su apoyo militar a Ucrania, facilitando el consenso del grupo.
Motivaciones y mecanismos del nuevo paquete sancionero
El objetivo principal es debilitar la capacidad de Rusia para financiar su conflicto en Ucrania mediante la reducción de ingresos energéticos. Al limitar la entrada de capital y tecnología, se espera que los ingresos del sector disminuyan de forma significativa.
El paquete sancionero contempla tres instrumentos clave: prohibición de nuevas inversiones, límites estrictos a la exportación de equipos de perforación y procesamiento, y el cierre de seguros para proyectos energéticos rusos. Estas restricciones se aplicarán a todas las entidades financieras y aseguradoras de los países del .





