Costas Kadis, comisario europeo de Pesca y Océanos, declaró este jueves que Bruselas presentará en 2027 una Ley de los Océanos que marcará un antes y un después en la política marítima de la Unión. El anuncio tuvo lugar en el III Foro Económico y Social del Mediterráneo, organizado por Prensa Ibérica con el apoyo de la Fundación La Caixa.
Comisario Costas Kadis hablando en el III Foro Económico y Social del Mediterráneo
El foro reunió a pescadores, empresarios turísticos y representantes institucionales, todos ellos conscientes de la presión creciente sobre los recursos costeros. "Esta ley es una respuesta firme a la sobreexplotación de nuestros mares", subrayó Kadis.
Detalles de la propuesta
La iniciativa persigue reforzar la sostenibilidad de la pesca mediante cuotas basadas en datos científicos y la recuperación de poblaciones vulnerables. Además, se establecerán normas comunes para la gestión de áreas protegidas y la reducción de desechos plásticos.
Mapa del Mediterráneo resaltando zonas de pesca y áreas protegidas
Otro objetivo clave es armonizar la normativa entre los estados miembros, eliminando disparidades que favorecen la competencia desleal. La propuesta incluye incentivos para la modernización de flotas y la adopción de tecnologías de bajo impacto ambiental.
Contexto geopolítico
La Ley se inscribe en la Estrategia Europea de Biodiversidad 2030, que aspira a restaurar al menos el 30 % de los hábitats marinos. La medida responde también a la creciente competencia internacional, especialmente de Turquía y China, que buscan acceso a recursos del Mediterráneo.
Los pequeños pescadores del sur de España y Grecia recibieron la noticia con cautela, pero muchos ven una oportunidad para garantizar la viabilidad de sus actividades a largo plazo. Las asociaciones pesqueras piden que la legislación incluya mecanismos de transición justos y compensaciones adecuadas.
Por su parte, el sector turístico, que depende de la calidad del entorno marino, ha expresado su apoyo a la protección de los ecosistemas. La mejora de la calidad del agua y la biodiversidad podría traducirse en un mayor atractivo para los visitantes.
Implicaciones internacionales
La propuesta posiciona a la UE como pionera en la gobernanza de los océanos, lo que podría influir en negociaciones multilaterales bajo la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar. Otros bloques observarán de cerca la implementación de la Ley para adaptar sus propias políticas.
Al mismo tiempo, la iniciativa podría generar tensiones con países que reclaman derechos históricos sobre zonas de pesca en el Mediterráneo. En este sentido, la UE busca el diálogo constructivo, como destacó recientemente el presidente de la Generalitat, Albares, al referirse a Barcelona como "base sólida de la diplomacia mediterránea" (Albares declara a Barcelona base sólida de la diplomacia mediterránea).
Próximos pasos y repercusiones
El proyecto será presentado formalmente en la Comisión Europea a finales de 2026, y luego seguirá el proceso legislativo habitual, con debate en el Parlamento Europeo y los gobiernos nacionales. Se espera que la Ley entre en vigor en 2027, coincidiendo con la revisión de la política pesquera común.
Si se aprueba, la normativa transformará la gestión de los recursos marinos, ofreciendo mayor seguridad a los pescadores y contribuyendo a la recuperación de los ecosistemas. Para los ciudadanos costeros, la medida representa una garantía de que los mares seguirán siendo una fuente de empleo y patrimonio natural para las próximas generaciones.