Albares afirma que la ONU es la única organización donde Israel y Palestina se sientan como iguales
José Manuel Albares, ministro de Exteriores de España, sostuvo en el III Foro del Mediterráneo que la Organización de las Naciones Unidas es el único espacio donde ambas partes pueden compartir la misma mesa en igualdad de condiciones. La declaración se realizó el pasado 17 de junio, frente a representantes de gobiernos y organizaciones de la región.
José Manuel Albares hablando en el III Foro del Mediterráneo, con la bandera de la ONU al fondo
«Es la única organización internacional en la que Israel y Palestina se sientan en la misma mesa, en pie de igualdad», afirmó Albares, resaltando la singularidad del organismo frente al estancamiento de las negociaciones de paz.
Contexto y repercusión geopolítica de la declaración
El comentario llega en un momento de creciente frustración internacional ante la falta de avances en el proceso de paz. Las últimas rondas de diálogo bajo la égida de la ONU han quedado en suspenso, mientras la presión de la Unión Europea y Estados Unidos para reactivar las negociaciones se intensifica.
España, alineada con la política exterior de la UE, ha reiterado su compromiso de impulsar una solución de dos Estados. La afirmación de Albares refuerza la postura de Madrid de apoyar la mediación de la ONU como la vía más equilibrada, evitando que otras plataformas, como la Unión Africana o la Liga Árabe, asuman un papel predominante.
Desde la perspectiva geopolítica, la declaración tiene dos implicaciones principales. Primero, legitima la autoridad de la ONU frente a actores regionales que buscan desplazarla. Segundo, envía una señal clara a Israel y a la Autoridad Palestina de que la comunidad internacional seguirá demandando negociaciones bajo normas internacionales, sin ceder a presiones bilaterales.
La UE, por su parte, ha anunciado un paquete de ayuda de 500 millones de euros para proyectos de desarrollo en los territorios palestinos, condicionado a la reanudación de conversaciones directas. La medida busca crear un entorno favorable para que la ONU pueda ejercer su papel de mediador sin que la ayuda sea percibida como un incentivo unilateral.
En el foro, varios diplomáticos europeos coincidieron en que la falta de un espacio neutral ha dificultado la confianza mutua. El presidente de la Comisión Europea recordó que la ONU, con su estructura de voto y su historial de resoluciones, sigue siendo el único organismo que puede garantizar un proceso equilibrado.
La declaración de Albares también ha generado reacciones en Tel Aviv y Ramala. Portavoces israelíes han señalado que, aunque aprecian el papel de la ONU, prefieren negociaciones bilaterales que les permitan mayor flexibilidad. En contraste, la Autoridad Palestina ha agradecido la mención, interpretándola como un reconocimiento de su legitimidad en el escenario internacional.
A medida que se acercan las elecciones en varios países de la región, la presión para lograr avances concretos aumentará. Los analistas advierten que, si la ONU no logra retomar un proceso de negociación efectivo, la comunidad internacional podría buscar alternativas que, según ellos, podrían desestabilizar aún más la zona.
En conclusión, la afirmación de Albares sitúa a la ONU en el centro del debate geopolítico sobre el conflicto israelí‑palestino. La declaración refuerza la intención de España y de la UE de canalizar futuros esfuerzos diplomáticos a través de la organización, con la esperanza de que la igualdad de condiciones en la mesa de negociaciones se traduzca en pasos reales hacia la paz.