El biólogo evolutivo norteamericano ha señalado que la inteligencia artificial está provocando una merma de las habilidades cognitivas, comparando la situación actual con la Edad de Piedra y la tecnología cuasi divina de la era medieval. La advertencia se produce en medio de un debate sobre el impacto de la IA en la educación y el trabajo.
"Afrontamos el siglo XXI con emociones propias de la Edad de Piedra, instituciones medievales y tecnología cuasi divina", declaró el científico en una entrevista reciente.
Evidencias del "efecto Flynn inverso" y estudios sobre tecnología
Investigaciones preliminares en EE. UU. muestran una tendencia a la baja en los coeficientes de inteligencia y en las puntuaciones del SAT respecto a generaciones anteriores. Este fenómeno se ha bautizado como "efecto Flynn inverso" y se refleja también en menores resultados en pruebas de acceso a la universidad.
Diversos estudios académicos vinculan el uso intensivo de pantallas y la escritura digital con una peor retención de información. Por ejemplo, se ha demostrado que escribir a mano mejora la comprensión lectora y los resultados académicos, mientras que el llamado "efecto Google" reduce la capacidad de recordar datos después de una búsqueda en línea.
Perspectivas y posibles respuestas ante el impacto cognitivo de la IA
Expertos advierten que, de confirmarse la tendencia, serán necesarias políticas educativas que limiten el uso indiscriminado de herramientas de IA en el aprendizaje. Algunas propuestas incluyen la incorporación de ejercicios de escritura a mano y la reducción de tiempo frente a pantallas en el currículo escolar.
En el plano regulatorio, se plantea la creación de normas que obliguen a los desarrolladores de IA a incluir mecanismos de detección de uso excesivo y a ofrecer versiones que fomenten la reflexión crítica del usuario. La IA se está catalogando como una tecnología de propósito general, comparable a la agricultura, la imprenta o Internet, y su regulación podría seguir modelos similares a los de esas revoluciones históricas.
Contexto histórico y comparaciones
Los historiadores de la tecnología identifican unas dos docenas de innovaciones que han transformado la economía global: la agricultura, la rueda, la escritura, el hierro, la navegación transoceánica, la imprenta, la máquina de vapor, la electricidad y Internet, entre otras. La IA se suma a esa lista, según varios analistas, y podría ser la innovación más disruptiva desde la revolución neolítica.
Este contexto ayuda a entender por qué la comunidad científica insiste en evaluar no solo el potencial productivo de la IA, sino también sus efectos colaterales sobre la mente humana. La comparación con la imprenta es particularmente pertinente: al igual que la imprenta democratizó el acceso a la información, la IA podría estar alterando la forma en que procesamos y almacenamos el conocimiento.
Implicaciones para los lectores
Si la caída cognitiva se confirma, los lectores podrían experimentar una disminución de la capacidad para resolver problemas complejos, una menor retención de información y una mayor dependencia de asistentes digitales. La situación exige una reflexión personal sobre el uso cotidiano de la IA y la adopción de hábitos que preserven la agilidad mental.
Para quienes siguen de cerca la evolución tecnológica, la noticia subraya la necesidad de equilibrar los beneficios de la IA con estrategias que mantengan la salud cognitiva. La discusión ya se extiende a sectores como la defensa, donde el CETEDEX Jaén está impulsando la IA de forma responsable (CETEDEX Jaén recibe 220 M€ e inaugura dos instalaciones para impulsar la defensa y la IA)).
Próximos pasos
Los investigadores continúan recopilando datos para validar el supuesto "efecto Flynn inverso" y para medir el impacto directo de la IA en la cognición. Mientras tanto, educadores y legisladores deberán decidir si introducir medidas preventivas, como limitar el tiempo de exposición a dispositivos o fomentar la escritura manual, para evitar un deterioro irreversible de nuestras capacidades mentales.