Mandy Placeres llegó a la cumbre del Everest el pasado 23 de mayo sin apoyo de oxígeno suplementario, convirtiéndose en la primera española en lograrlo bajo esas condiciones. Partió del Campo Base y permaneció en la temida zona de la muerte entre 12 y 14 horas antes de iniciar el descenso, superando obstáculos que habrían detenido a cualquier escalador experimentado.
Everest sin oxígeno
La hazaña se desarrolló en la cara sur del Everest, a 8.050 m sobre el nivel del mar. Placeres realizó la ascensión en solitario, sin respirar oxígeno artificial desde el Campo Base hasta la cumbre. Durante la travesía se topó con un inesperado tráfico de expediciones, lo que obligó a esperar en la zona de la muerte y a enfrentar condiciones climáticas extremas. A pesar de la saturación de sangre en picado, la alpinista describió su estado como "me encontraba de maravilla".
Detalles ascensión Everest
En la ruta final, Placeres soportó tres avalanchas que cayeron en rápida sucesión. Cada una la dejó al borde del abismo, pero logró mantenerse firme y, además, rescatar a su compañera, la doctora Shehla, y a un sherpa que resultó herido. Ambos fueron evacuados a un hospital nepalí y se encuentran en recuperación. A mitad de la madrugada, la agencia organizadora le ordenó abortar la cumbre bajo amenaza de enviar a la unidad policial sherpa. "El oxígeno es puro doping", contestó Placeres, rechazando la orden y continuando hasta la cima.





