Un adiós con nieve
En enero de 2017, la noticia de tu muerte me llegó envuelta en una nieve ligera y desganada que caía sobre Berlín. Fue como si el universo quisiera restar importancia a tu partida, pero para mí, tu ausencia se convirtió en un vacío imposible de llenar. Desde entonces, cada vez que la nieve cae en cualquier ciudad, te busco entre los copos, convencida de que, de alguna manera, sigues ahí.
Un hombre de muchas facetas

Eras un crítico de arte con el don de la pintura, un pintor con la habilidad de la escritura, un escritor con la mirada atenta. John Berger, un nombre que se asocia con la capacidad de convertir ideas en imágenes y argumentos éticos en palabras que pintan escenarios. Tus escritos sobre los campesinos de los Alpes, sobre , sobre los trabajadores migrantes que envían dinero a casa desde ciudades que nunca serían suyas, no eran simples descripciones, sino evocaciones que los hacían presentes entre nosotros.






