El ambiente en el Ministerio de Hacienda fue de celebración y emoción cuando los ministros del PSOE se reunieron para el traspaso de carteras. El nuevo vicepresidente primero del Gobierno, Carlos Cuerpo, hizo un gesto amable hacia Félix Bolaños, considerado por muchos como el verdadero vicepresidente primero, para que se uniera a la foto. El acto se llevó a cabo en un momento en que el Banco de España anunciaba proyecciones de subidas de inflación de hasta el 6% si se prolonga la guerra.

En el evento, el nuevo ministro de Hacienda, Arcadi España, se fundió en un abrazo con su amiga de muchos años, María Jesús Montero. Cuerpo también se unió a Bolaños en un gesto de camaradería, entre muchos otros. Los ministros parecían haberse olvidado de la línea marcada por el jefe del Gobierno, Pedro Sánchez, quien había remarcado la gravedad de la situación económica y política.

En su discurso de despedida, Montero restó dramatismo a la situación y asumió con carcajadas la incapacidad del Gobierno para enviar un plan presupuestario a Bruselas. «Carcajadas», afirmó el nuevo ministro de Hacienda, «porque relativizó con humor que el Gobierno no haya presentado Presupuestos aún». España recordó a Montero que en una entrevista reciente, ella había dicho «¡ay!» con un suspiro al referirse a los Presupuestos, y que él se quedaba con ese «¡ay!», provocando risas en el público.

Sin embargo, el asunto de los Presupuestos es muy serio, ya que el Gobierno ha incumplido sistemáticamente la obligación constitucional de presentar un proyecto antes del . El nuevo ministro de Hacienda tendrá que abordar esta tarea en un momento en que la economía se desacelera y la inflación subyacente alcanza el .