Este sábado, una ola de manifestaciones sin precedentes se desató en Estados Unidos y se extendió a otros países en rechazo al presidente Donald Trump, con millones de personas expresando su indignación ante lo que consideran una deriva autoritaria y transgresora de la ley.
La tercera movilización masiva en menos de un año bajo el movimiento 'No Kings' (Sin Reyes) congregó a personas en numerosas ciudades de Estados Unidos, como Atlanta, donde miles se reunieron en un parque para denunciar el autoritarismo, llevando carteles con mensajes como 'Estamos perdiendo nuestra democracia'.
En localidades como West Bloomfield, en Michigan, cerca de Detroit, la gente desafió el frío extremo para protestar. Mientras que en Washington, los manifestantes, incluyendo personas con pancartas que proclamaban 'Trump debe irse ya' y 'Lucha contra el fascismo', cruzaron un puente sobre el río Potomac hacia el Monumento a Lincoln, escenario de históricas manifestaciones por los derechos civiles.
La oposición a Trump no se limitó a Estados Unidos, ya que se registraron movilizaciones en ciudades europeas como Ámsterdam, Madrid y Roma.
Las dos primeras manifestaciones 'No Kings', en junio y octubre, reunieron a varios millones de personas y siete millones, respectivamente, según los organizadores.





