En el contexto de creciente tensión en Oriente Medio, el Aeropuerto de Teruel se ha convertido en un refugio seguro para las aeronaves de las principales aerolíneas internacionales. La guerra entre Irán y Estados Unidos ha llevado al cierre del espacio aéreo de los países del Golfo Pérsico, lo que ha provocado que aerolíneas como Qatar Airways busquen lugares seguros para estacionar sus aviones.

La aerolínea catarí ha seleccionado el Aeropuerto de Teruel para estacionar sus 21 aviones, que han llegado desde Doha y otros lugares del mundo. La infraestructura turolense, inaugurada en 2013, se ha convertido en una referencia continental en el sector industrial asociado a la aviación, gracias a sus instalaciones dedicadas al mantenimiento de aeronaves.

El director del aeropuerto, Alejandro Ibrahim, explica que la instalación ofrece una solución integral para la vida útil del avión, que incluye mantenimiento, estacionamiento, preservación de materiales, pintura, desmantelamiento y reciclado. "Las compañías de vuelos más importantes del mundo son nuestros clientes; ese es el nivel de este aeropuerto", afirma.

El aeropuerto de Teruel funciona a través de un sistema de concesionado, en el que pone sus instalaciones al servicio de compañías como Tarmac Aerosave, filial de Airbus, líder en mantenimiento, almacenamiento y reciclaje de aviones. La mayoría de los aviones estacionados todavía está en condiciones de volar y su paso por Teruel corresponde a una necesaria revista rutinaria.

Un 10% de las naves desplazadas a este aeropuerto ya han cumplido su vida útil y su destino es ser desguazadas o recicladas para aprovechar sus piezas. Es el caso del Konrad Adenauer, el avión oficial que la ex canciller alemana, Angela Merkel, utilizaba para desplazarse durante su estancia en el cargo.