La percepción pública sobre el márketing en las ONG
Cuando una organización no gubernamental (ONG) nos para en la calle para proponernos hacer una donación, nuestra primera reacción es pensar en la cantidad que estamos dispuestos a aportar. Sin embargo, cuando descubrimos que parte de esa aportación se destina a márketing, nuestra percepción cambia. "Algo incomoda", como si el dinero donado debiera ir íntegramente a la causa. Pero, ¿por qué nos sorprende que las ONG también necesiten invertir en márketing para alcanzar sus objetivos?
El márketing como inversión
La realidad es que el márketing no es solo una cuestión de empresa, sino que también es fundamental para las ONG que buscan visibilidad, reputación y capacidad de acción. Según la *Asociación de Márketing de España, la inversión en márketing en España alcanzó los 31.891 millones de euros en 2023, un 4,9% más que el año anterior. Esto demuestra que el márketing es una decisión estructural sobre cómo compiten las organizaciones y dónde ponen sus recursos.
El desafío del triple impacto
En este contexto, el debate sobre el propósito se ha vuelto más exigente. Los consumidores esperan que las marcas actúen por el bien de la sociedad y del planeta, lo que se conoce como el *triple impacto: combinar resultados económicos, sociales y ambientales. Sin embargo, este ideal puede ser difícil de alcanzar, ya que no avanzan al mismo ritmo y no se miden con los mismos indicadores.





