El ambiente político se ha vuelto más tenso con la reciente aprobación de un nuevo decreto, lo que ha generado reacciones encontradas en la oposición. El presidente del Gobierno, Sánchez, parece haber encontrado una forma de sortear las dificultades políticas gracias a su habilidad para maniobrar y crear expectativas. La visita del Papa prevista para los próximos días y su posterior descanso en la tumbona pueden ser vistos como un intento de Sánchez por superar los desafíos políticos y económicos que enfrenta.

La oposición se encuentra desorientada ante la capacidad de Sánchez para aprobar decretos que han generado un gran revuelo. Cada vez que el Partido Popular (PP) considera respaldar alguna de estas propuestas, el ministro Bolaños se asegura de contar con el apoyo de Puigdemont, lo que hace prescindible el respaldo de Feijóo. Mientras tanto, Sánchez sigue adelante con sus planes, demostrando un poderío político que, aunque precario, le permite sortear las dificultades.

Las excepciones y subterfugios utilizados por Sánchez han resultado ser efectivos, lo que le permite centrar su discurso en la economía. La designación de Cuerpo como ministro de Hacienda ha sido vista como un mensaje claro de Sánchez, quien busca dar prioridad a la economía en estos momentos. La claque se muestra entusiasta con la llegada de Cuerpo, quien es descrito como un tecnócrata discreto, mientras que la oposición se encuentra descolocada.

Cuerpo, sin la presencia de Sánchez, podría ser considerado una buena noticia por algunos. Sin embargo, otros se muestran pesimistas y anticipan una posible metamorfosis en su papel. El ministro de Hacienda ha sido visto como un dique que podría contener las expectativas de Sánchez. Mientras tanto, Pérez-Llorca, quien ha sido designado para un cargo en el ministerio de Hacienda, ha expresado su esperanza de que Cuerpo experimente una transformación.