La politóloga y catedrática de Derecho Mercantil de la Universidad de Valladolid, Marina Echebarría, primera catedrática trans en España, reflexiona sobre los resultados electorales en Castilla y León y su impacto en los derechos de las minorías.

La izquierda confederal, representada por Sumar, no logró obtener escaños en el parlamento autonómico. Echebarría, quien se presentó como número 2 por Sumar, comparte su decepción tras los comicios del 15-M.

En una entrevista con nuestro medio, Echebarría analiza el aumento de la violencia contra las personas trans y su vinculación con la política. 'Es una guerra cultural', afirma, 'donde determinados factores aglutinan a gente que termina adoptando posiciones sociales y políticas de ultraderecha'.

La catedrática destaca que la población migrante y las personas trans son banderas que se utilizan para aglutinar votos de ultraderecha. 'Muchas personas no entienden nuestras vidas y, en consecuencia, esto se convierte en un banderín de enganche para aquellos que tienen recelos o creen que la vida está cambiando demasiado rápido'.

Echebarría enfatiza que la agresividad hacia el colectivo trans ha aumentado a medida que han ganado derechos. 'En la medida en que hemos querido hacer vida normal y ocupar espacios en la esfera pública, se produce esta reacción', explica.

Sobre la responsabilidad política para frenar estos incidentes, Echebarría insiste en la necesidad de un compromiso político de las fuerzas democráticas. 'Las cuestiones de derechos humanos no deberían politizarse en una lucha partidista', afirma.