¿Qué pasaría si el fin del mundo no llegara con un gran cataclismo, sino con una serie interminable de pequeñas catástrofes? Crisis climática, colapso institucional, cracks financieros, inseguridad alimentaria, fallos de infraestructuras, pandemias, guerras periféricas, desigualdad extrema... Esta sucesión de eventos desastrosos nos suena familiar.
La vida continúa, aunque cada vez sea un poco menos deseable. Esta idea es central en la obra de William Gibson, el mítico autor de Neuromante, un clásico de la ciencia ficción y padre del ciberpunk. Su última creación, Jackpot, es un concepto que describe un futuro distópico en el que el mundo se degrada lentamente.
En su novela The Peripheral, publicada en 2014, Gibson presentó por primera vez este universo. Ahora, con la publicación en español de la segunda parte de la Trilogía Jackpot, titulada Agency, podemos sumergirnos en un mundo que, aunque distinto, nos resulta inquietantemente familiar.
Agency se desarrolla en un 2017 alternativo en el que Hillary Clinton ha ganado las elecciones en Estados Unidos frente a Donald Trump y el Brexit nunca ha ocurrido. Un mundo con una ultraderecha menos fuerte podría parecer reconfortante, pero Gibson nos muestra que el colapso global sigue en marcha.
En este futuro, conocemos a Verity Jane, una experta en detectar fallos en software experimental. Su nuevo encargo es probar unas gafas de realidad aumentada que esconden algo más que un asistente digital. Dentro de ellas habita , una inteligencia artificial plenamente autónoma, capaz de aprender, decidir y actuar.





