Han pasado 14 años desde que Los Delinqüentes dejaron de sonar, pero la banda jerezana vuelve a escena para celebrar un cuarto de siglo de su álbum debut, 'El sentimiento garrapatero que nos traen las flores'. La gira, que comienza el 10 de abril en Barcelona, no solo conmemorará su música, sino que también rendirá homenaje a su líder, Miguel Ángel Benítez, fallecido hace más de una década.

En un paseo por Jerez de la Frontera, Canijo de Jerez y Diego Pozo, El Ratón, recordaron los momentos que definieron su carrera y la esencia de su música. La ciudad, con su rica cultura y tradiciones, fue el caldo de cultivo perfecto para el surgimiento de Los Delinqüentes. 'Mira, aquí es donde conocí a Migue y a Canijo', dice Diego, señalando un lugar emblemático de la ciudad.

La historia de Los Delinqüentes comenzó en el instituto Caballero Bonald, donde Migue y Canijo se conocieron y unieron su pasión por la música. Migue, con su carisma y talento, se convirtió en el líder natural de la banda. 'Todos los chavales escuchaban a Backstreet Boys y a Spice Girls, pero Migue llegó con una camiseta del grupo Triana', recuerda Canijo.

La madre de falleció cuando él tenía 15 años, un golpe que lo afectó profundamente. Su hermano, , recuerda cómo comenzó a buscar una vía de evasión y cómo su pasión por la música se intensificó. ' escuchaba mucho rock: , …', dice .