En el corazón del barrio de l'Esquerra de l'Eixample de Barcelona, se encuentra una joya gastronómica que ha conquistado a propios y extraños con sus innovadoras patatas bravas. El bar cafetería Le Petit, ubicado en el número 136 de la calle Calàbria, es un lugar acogedor y decorado con estilo parisino que ofrece una experiencia culinaria única. A pesar de que su fachada recuerda a una pastelería, en Le Petit sirven algunas de las patatas bravas más deliciosas y originales de la capital catalana.
La tapa estrella de Le Petit son las patatas bravas conocidas como Bárbaras, creadas por Rafael de Abreu, el dueño del establecimiento, y su equipo. "Después de trabajar en otros lugares y haber probado varias bravas, nos parecían un poco aburridas porque siempre utilizaban la misma salsa", explica Rafael. Así, decidieron crear una receta propia con una salsa casera que fuera innovadora y deliciosa. Tras varios intentos, dieron con la combinación perfecta: "No tan picante y con un toque de dulzor".
La salsa de las patatas Bárbaras (6 euros la ración) es un secreto, pero Rafael da algunas pistas: "Para el toque picante, utilizamos kimchi. También ponemos tomate seco y miel". Esta deliciosa salsa se complementa con chistorra, cebolla crujiente y queso parmesano, lo que hace que esta tapa sea realmente "BÁRBARA", según Rafael.
Los clientes de Le Petit están enamorados de las patatas Bárbaras. "Simplemente espectaculares: crujientes por fuera y suaves por dentro", opina Víctor D., un cliente que reseñó el plato en Google. Otros usuarios destacan que "las bravas son muy originales, diferentes, sabrosísimas... de lo mejorcito de Barcelona", que "tienen un toque que las distingue de otras" y que son "exquisitas".





