La doble campeona olímpica Caster Semenya ha denunciado la decisión del Comité Olímpico Internacional (COI) de retomar los controles genéticos de cromosomas para excluir a las atletas transgénero y con diferencias de desarrollo sexual del deporte de competición. Semenya, mujer intersexual con un cromosoma Y, se considera un paso atrás en la consideración de la mujer y una diferencia de trato con el hombre.
En una entrevista con L'Équipe, Semenya expresó su frustración y tristeza por la decisión del COI. 'No huele a ciencia, apesta a estigma', afirmó. 'Si el COI hubiera escuchado de verdad, si la presidenta Coventry hubiera hecho lo que exige una política basada en la evidencia, esta política no existiría'.
La decisión del COI ha generado un debate sobre la relación entre la testosterona y el rendimiento deportivo. La testosterona es considerada una hormona masculinizante que proporciona una ventaja competitiva a las atletas con niveles más altos. Sin embargo, algunos expertos cuestionan si la testosterona es la causa principal de la ventaja competitiva.
La italiana Silvia Camporesi, profesora de bioética e integridad y ética deportivas en la Universidad de Lovaina, ha investigado sobre la relación entre la testosterona y el deporte. 'Llegamos a la conclusión de que se respeta el principio de igualdad de oportunidades cuando las atletas con trastornos del desarrollo sexual (DSD) compiten en la categoría femenina', afirmó.
La ventaja genética de algunas atletas, como el 3% que proporciona el gen ACTN3 en las pruebas de velocidad, se considera lógica. Sin embargo, la ventaja que proporciona la testosterona en las atletas con DSD se considera una amenaza para la igualdad de oportunidades en el deporte.





