Precio del petróleo Brent 21‑05‑2024: nivel actual y causa principal

El futuro del Brent cotiza a 106,43 USD el barril este lunes 21 de mayo, la cifra más baja desde el anuncio del alto al fuego en abril. La caída se produce después de que Irán anunciara que mantendrá abierto el estrecho de Ormuz mientras dure el alto al fuego entre Israel y Líbano, reduciendo el riesgo de una interrupción del flujo marítimo. Los operadores europeos de refinerías ajustaron sus compras a la expectativa de suministro estable, lo que frenó la demanda especulativa que había empujado los precios al alza. Con el paso del estrecho asegurado, los compradores revisan sus previsiones de coste, lo que se traduce en una presión bajista en los mercados. La noticia fue recibida con alivio por los analistas, que esperaban que la incertidumbre persistente mantuviera al Brent por encima de los 110 USD.

Esta decisión reduce el riesgo de una interrupción del flujo marítimo, factor que había impulsado la especulación en los mercados desde febrero. Cada día de tensión añadía una prima de riesgo que se reflejaba en el precio del crudo. Al eliminar esa amenaza inmediata, los contratos futuros pierden parte de su valor de refugio. Los inversores, sin embargo, siguen atentos a cualquier señal de reanudación de hostilidades, pues la volatilidad podría volver en cuestión de horas. Por ahora, la tendencia es a la baja, aunque el mercado mantiene una cautela prudente.

Detalles del movimiento de precios y factores que lo impulsan

El conflicto armado iniciado el 28 de febrero entre EE. UU., Israel e Irán elevó el Brent a máximos no vistos desde la invasión rusa de Ucrania en 2022, superando los 115 USD en varios momentos. Cada ataque a instalaciones petroleras o amenaza de bloqueo del estrecho añadía presión al precio, que se mantuvo en una zona de alta volatilidad. La escalada también provocó que los fondos de inversión en energía aumentaran sus posiciones largas, reforzando la tendencia alcista.

El anuncio del alto al fuego el 8 de abril provocó el primer desplome significativo, y la reciente apertura de Ormuz ha profundizado la caída. Aun con la disminución, el mercado sigue volátil por los continuos ataques y la reducción de producción iraquí, limitada por problemas de almacenamiento y bloqueos de exportación. Irak ha recortado su producción en un 15 % desde el inicio del conflicto, lo que reduce la oferta global pero también alivia la presión sobre los inventarios regionales. Los traders siguen monitoreando los niveles de inventario en Cushing y los flujos de crudo a través del estrecho para anticipar movimientos futuros.

Contexto breve: la importancia estratégica del estrecho de Ormuz

Ormuz, con apenas 38 km de ancho, canaliza cerca de una quinta parte del suministro mundial de petróleo, convirtiéndolo en un punto neurálgico para la seguridad energética europea. Su control determina en gran medida la oferta disponible para Europa y, por ende, la estabilidad de los precios al consumidor. Históricamente, cierres temporales del estrecho en 2019 y 2020 provocaron subidas bruscas del Brent, demostrando la sensibilidad del mercado a este paso.

Cuando el paso se ve amenazado, los traders añaden una prima de riesgo que se traduce en precios más altos. La garantía de tránsito que ofrece Irán, aunque temporal, alivia esa prima y permite que el Brent se acerque a niveles más razonables. Los gobiernos europeos han subrayado la necesidad de mantener abierto Ormuz para evitar una crisis de suministro que podría repercutir en la inflación.

Perspectivas: qué puede ocurrir con el precio del crudo

Si el alto al fuego se mantiene y Ormuz sigue abierto, es probable que el Brent se estabilice alrededor de los 106 USD, con fluctuaciones menores vinculadas a datos de inventario y a la evolución de las negociaciones diplomáticas. Sin embargo, cualquier reanudación de hostilidades en el estrecho o una escalada del conflicto en Oriente Medio podría devolver la presión al alza, empujando el precio de nuevo por encima de los 110 USD.

Los surtidores europeos observarán de cerca estos movimientos, pues una nueva subida del crudo repercutirá directamente en el precio de la gasolina y el diesel, afectando el bolsillo de los consumidores. La Comisión Europea ha advertido que un repunte sostenido del Brent podría alimentar la inflación y retrasar la recuperación económica. Por tanto, la evolución del conflicto y la seguridad del estrecho de Ormuz seguirán siendo los factores determinantes para el futuro inmediato del mercado del crudo.

Nines Díaz
Nines Díaz

Editor de Economía

Economista y periodista especializado en mercados financieros y política monetaria europea.

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